
martes, 20 de mayo de 2008
Mafalda y su sentido del humor

lunes, 19 de mayo de 2008
El bosque de Amalae
Decidí reposar unos minutos debajo de uno de aquellos frondosos árboles.
- Querida petra, si hemos llegado hasta este lugar tan hermoso, ¡cuánto más nos queda por ver! – dije mirando al cielo y apoyando mi espalda en aquel tronco tan enorme.
De repente, escuché un ruido que hizo incorporarme.
- ¿Hay alguien ahí? – pregunté en voz alta.
No obtuve respuesta. Me dirigí hacia unos matorrales donde visualicé algo de movimiento. Miré hacia el lugar donde había dejado mi “campamento”, y me dije a mi mismo que no pasaría nada si me adentraba un poco más en el bosque. Caminé hacia su interior, encontrando algo de dificultad debido a la cantidad de foresta que había, pero me divertía tanto la sensación de inquietud y aventura que sentía, que seguí adelante. De nuevo escuché algo.
- ¿Hola? – dije de nuevo gritando.
Entonces pude ver como una cabecita pequeña asomaba entre algunas flores. Era una chica rubia con una cinta dorada en su pelo. Tan luminoso era su cabello, que apenas dejaba verle el rostro. Por lo que pude visualizar, sus ojos eran extraños, quizás por su tamaño, mucho más grandes que su nariz, pequeña y puntiaguda, y su boca, se me antojaba como una fresa partida en dos por tenerlos de un rojo grosella intenso. Me di cuenta que estaba paralizado. ¡No podía moverme y no sabía que hacer! En ese instante esta chica, o lo que parecía serlo, se incorporó de un salto. ¡Era altísima, al menos dos metros! Decidí quedarme quieto y esperar una reacción por su parte. Y así fue, me sonrió, entonces sentí una sensación muy extraña. Fue como si una paz me llenara el alma y el cuerpo se me relajó al instante. Le devolví la sonrisa. No podía apartar mis ojos de ella, era como si una atracción incontenible me llevara hacia donde estaba. Sin darme cuenta, estaba caminando en su dirección, no podía evitarlo, ¡quería tocarla, mirarla más de cerca! Ella continuaba sonriendo. Cuando estaba a tan sólo un metro de ella me paré y un aroma a jazmín y menta inundó mi olfato. Aspiré con fuerza cerrando los ojos y dejando que mi cuerpo se relajara aún más. Antes que pudiera abrir los ojos, sentí una gran calidez en mi cara, era su mano, me acariciaba y observándome con esos grandes ojos, torció su cabeza y me habló:
- Vienes de muy lejos. El universo te ha traído hasta aquí. Bienvenido a mi bosque. Mi nombre es, Amalae – dijo con una voz armoniosa y musical.
- Hola, Amalae – dije – Mi nombre es Canéfano. ¿Cómo sabes que vengo de un lugar lejano?
- Siempre sé de aquellos que son elegidos para visitarme – respondió.
- ¿Por qué he sido yo elegido? – le pregunté.
- Porque representas el don más preciado que un ser humano puede tener – afirmó.
- ¿Y cuál es ese don? – pregunté de nuevo.
- El saber descubrir y disfrutar de las pequeñas cosas que te da la vida – me dijo mirándome fijamente.
Sonreí. Me sonrió. Y como si de un niño pequeño se tratase alargué mi mano hacia ella buscando la suya, la tomó con dulzura y comenzamos a caminar juntos adentrándonos más en el bosque. A nuestro paso, los colores se intensificaban. Las hojas verdes se veían como esmeraldas brillando entre los rayos solares, las flores parecieran que aumentaran su tamaño y olor, como si cada una de ellas quisiera coqueta mostrarse más hermosa que ninguna, y el río, tomó un aspecto casi de ensueño, con aguas que parecían cristales en tonos verdes y azulones. Entonces me di cuenta que Amalae me estaba observando.
- ¿Ves? – dijo ella - sabes apreciar cada detalle. El color, el olor....pinceladas de un cuadro que si sólo lo observas de lejos, no podrás disfrutarlo igualmente que sí permites a todos tus sentidos captar cada esencia, porque es precisamente esa esencia la que te llevará por la senda de lo inesperado. La monotonía, es el camino de los necios.
¡¡Ella podía saber que estaba pensando, qué estaba viendo, sintiendo....!! En verdad poco me importaba. Solo quería seguir a su lado y caminar junto a ella. Cuando dejamos atrás el río, llegamos a una pared de grandes rocas. Soltó mi mano, cerro sus ojos y alargó sus brazos. Entonces ocurrió algo increíble, el suelo empezó a temblar bajo mis pies, y como si de una gran puerta se tratase, se abrió un hueco en la pared desde donde salió una luz que me cegó totalmente.
- ¡¡Sigue hacia delante!! – logré escuchar.
- ¡¡No puedo ver!! – contesté.
- Utiliza tu intuición - me respondió Amalae.
Caminé con algo de miedo, pero sabía que podía confiar en ella. Sin apenas ver lo que tenía delante de mí, puse un pie delante de otro. Sentí una brisa cálida en mi cara, entonces pensé que iba por buen camino. Unos segundos más tarde, comencé a vislumbrar algo. No sabía muy bien que era, o si mi imaginación estaba jugando conmigo....A medida que me acercaba podía ver con más nitidez. Busqué a mi alrededor a Amalae, pero no estaba. Entonces, unos metros más adelante visualicé lo que parecía una especie de mirador. Era de tal belleza que incluso me emocionó, ¿o mi emoción se debía quizás porque me era familiar? Era de mármol blanco, tenía incrustadas preciosas piedras de diferentes colores que brillaban en diferentes tonos y hermosas flores y plantas adornaban su alrededor. De repente en el centro apareció la figura de un hombre. Se encontraba de espaldas y cuando me acerqué un poco más, descubrí que estaba pintando un cuadro. Me quedé mirándole y sin saber que hacer pues no quería interrumpirle.
- Acércate – dijo una voz que me pareció conocida.
Obedecí y caminé hacia él hasta que estuve a su lado. Era un hombre cuyo rostro me resultaba familiar, aunque no sabía muy porqué ni encontraba explicación alguna a lo que estaba sintiendo.
- Hola Canéfano – dijo al parar de pintar y me miró.
- ¿Me conoces?, ah! Amalae te ha hablado de mi ¿verdad? – le pregunté.
- Ama...¿qué?. No conozco a nadie con ese nombre. Y sí, te conozco, al igual que tu a mi. Soy Suso – sonrió y continuó su pintura.
Quise volver a preguntar, pero decidí no hacerlo. Concentré mi atención en el cuadro que estaba pintando. Daba pinceladas aquí y allá y de repente me di cuenta. ¡¡Era yo, estaba en ese cuadro!!.
- Ese soy yo. ¿Porqué? ¿Cómo?.... No entiendo nada – dije mirándole con cara extrañada.
- Sí eres tú. Cuando recuerdes quien soy sabrás porque estás en mi cuadro – me contestó.
Comencé a pensar y a intentar recordar quién era aquel hombre. Sus rasgos me eran familiares, su voz, sus manos, la pintura, el color, el olor....
- Oh!! Yo...entonces...- no sabía como decirlo, ni siquiera sabía si tenía explicación.
- Así es, yo te he creado. Tú eres una parte de mí y he querido siempre mostrarte en mis cuadros.
- Entonces, en verdad, ¿no existo? – contesté confuso.
- Si, eres mi yo interno. El que me permite mirar con los ojos de un niño, soñar con una imaginación interminable y vivir la vida apreciando aún más cada detalle. He de darte las gracias – y dicho esto me guiñó un ojo.
Entonces escuché un sonido....
- ¿Qué? ¿Dónde....? – grité.
Estaba de nuevo bajo aquel enorme árbol. ¡Me había quedado dormido!. ¡Todo había sido un sueño!. Me incorporé y miré a Petra. No faltaba nada. Al contrario, algo destacaba que antes no estaba. Era una especie de rollo alargado rodeado con una cinta dorada. Lo recogí del suelo y me vino un olor a jazmín y menta, ¡qué extraño!. Procedí a ver su contenido. ¡El cuadro que pintaba en mi sueño Suso!, y ahí estaba yo...
Miré a mi alrededor y de repente me eché a reír, carcajadas de felicidad salían de mí, y gritando dije:
- ¡Gracias Amalae por mostrarme el camino! ¡Gracias a ti Suso, por haberme elegido! ¡Gracias! ¡Gracias!.
Tirándome en la hierba continué riendo disfrutando del azul del cielo, del olor de las plantas y del cálido aire de primavera que lo inundaba todo de jazmín y menta....
domingo, 18 de mayo de 2008
Cosas mías....
Compré un té de cereza ROOIBOS, esto quiere decir sin teína, y otro que contiene varias especias con un aroma espectacular!!
Más tarde me dirigí a otras de mis tiendas "fetiche", natura, donde compré velas de olor a canela e incienso hindú que son, para mi gusto, los que mejor huelen.


viernes, 16 de mayo de 2008
Enric Miralles y Benedetta Tagliabue (EMBT) - Arquitectura pasional
Durante diez años, extendieron su obra internacionalmente llegando a crear obras arquitectónicas que marcaban el sello inconfundible de ésta empresa como por ejemplo, el Parlamento de Escocia.
Parlamento de Escocia vista de perfil
Parlamento de Escocia vista de pájaro
Destaca, sin lugar a duda, la forma y la utilización de los materiales, dándoles una complejidad inusitada y creando figuras y composiciones inesperadas e impactantes, sin dejar a un lado claro está, la funcionalidad de cada uno de sus edificios.
Sede de Gas Natural
Parque Diagonal de Mar
Por último cabe destacar una de las obras que individualmente está desarrollando Benedetta, ya que se trata del pabellón que representará a España en el año 2012 para la Exposición de Shangai 2012. Como podréis ver, ha conseguido captar el "aire español" con una estructura que simulará, una enorme canasta mimbre con un tamaño de 18.000 m2.

jueves, 15 de mayo de 2008
Nominada!!!!

ME GUSTA
Me gusta el olor a recién nacido y los tulipanes amarillos,
me gusta leer un buen libro y disfrutar del arte con todos mis sentidos...
Me gusta escuchar buena música sin que me moleste ningún ruido,
me gusta mirar al cielo y decir que figura en las nubes adivino...
Me pasé de los gustos, pues son más de seis y de cinco...
y seguramente os pondría muchos más, que tengo también definidos...
NO ME GUSTA
No me gusta la violencia ni el grito de un niño que ha sufrido,
no me gusta que haya personas que se tomen la libertad de matar por un ideal sin sentido..
No me gustan los colchones que estén muy mullidos,
ni quedarme sin incienso ni velas en mi habitación, mi nido...
No me gusta la mentira, la hipocresía ni la envidia,
ni tantas otras cosas que destruyen amores divinos...
De nuevo me vuelvo a pasar en los gustos que os he dicho,
así que lo dejo aquí mis queridísimos amigos....
miércoles, 14 de mayo de 2008
Mafalda y la sopa..
martes, 13 de mayo de 2008
Como ser soltera y no morir en el proceso...II
Tus padres
Normalmente, entre los 20 y los 30, no suelen esperar mucho de ti en cuanto a pareja se refiere. Dejan que entres y que salgas, siempre dentro de un límite claro está, pero no se preocupan demasiado si tienes o no una pareja estable. Pero entonces, irremediablemente cumples los 31...y nada...los 32 y tampoco...los 33...."¿niña, no te gusta nadie?", llegó la preguntita que tanto temías.
Todo se solucionaría si con un NO rotundo les bastara, pero claro, eso nunca, jamás será así. Además, el problema principal estima en que el echo de no tener novio o pareja, es consecuencia de que "no gustas", puesto que para ellos es inconcebible e incomprensible que sea una elección propia...."Papá, mamá, no tengo novio porque, de momento (hay que meter este inciso o si no les da algo), no quiero tenerlo"... Dar este paso, os aseguro, es difícil. Y más cuando eres la más pequeña de cinco hermanos, todos casados y con hijos.

Y que decir de las instantáneas familiares que amenazantes me juzgan cada vez que entro en el salón principal de casa de mis padres, mientras mi porta-retrato se encuentra allí, arrinconado y amenazado!! Que a qué me refiero? A la fotografía de cuerpo entero que está en casa de mis padres, en el que estoy luciendo palmito (hace ya unos 10 años, cuando aún me gustaba hacerme fotos), rodeada de otros tantos porta-retratos de las bodas de toooodos tus hermanos, de tus sobrinos cuando eran pequeños, medianos y mayores (bautizo-comunión y la foto típica de ¡cuánto ha crecido!), de los viajes de novios de toooodos ellos, de primos lejanos a su vez casados, en definitiva, toda una jungla de acontecimientos maritales y postulares, que me hacen tener ganas de sacarlo de allí y ponerlo a salvo en la estantería más alta!! Además, digo yo, ¿porqué esa foto eterna, donde ya ni tu misma te reconoces, no se ha cambiado? Al parecer hasta que no aparezcas con un susodicho al lado, te quedas tan joven como entonces...aunque tampoco me importaría mucho la verdad :P
Ya cuando van pasando unos añitos más, llega para ellos la resignación. Saben que no pueden ilusionarse demasiado cuando dices que vas a almorzar o a cenar con un amigo, porque precisamente es sólo eso, o quizás no lo sea pero claro, eso ya es cosa de una...;)
Amigos casados o emparejados
Siguiendo con la alusión sobre la famosa serie Expediente X, yo diría que nuestros amigos casados o en pareja son unos Mulder y Scully en potencia...¡Qué pronto se olvidan cuando ellos mismos juraban y perjuraban que ni novio/a, ni casado/a ni tan siquiera lo que ahora está tanto de moda, la pareja de hecho. Como dice mi madre “a todo cerdo le llega su San Martín”. Pues bien, una vez se casan tus amigos o amigas con los que vas a seguir quedando como siempre, comienzas a darte cuenta que hay una transformación irremediable en ellos.
En primer lugar la temática, que aunque ya lo sufriste antes de la boda, la saga continua... “el señor de los tresillos”, “la guerra de las vallas” y “se lo que no hicimos y nos queda por hacer antes de que llegue el verano...” ; es decir, cambiar el tapizado de los tresillos que no terminan de convencer, que tipo y de que altura colocaremos la valla del exterior para que no nos observen nuestros vecinos cotillas mientras estamos en la piscina, y por último, todas aquellas cosas que tenemos que hacer y que no hicimos antes de la boda para dejar la casa del todo terminada antes de que llegue la caló!!... Y ahí estás tú, en ese momento “casa”, que no se porqué pero casi siempre coincide cuando el día antes te la pegaste bien, tienes una gran resaca, y lo último que te apetece es opinar sobre algo que a la larga en verdad, no van a tener en cuenta...
Continuará.....
